5.3.11

las prisas nunca fueron buenas, Diana



Son las 7 de la mañana y Diana aún no está en casa. 
El grifo del lavabo está a medio cerrar, y gotea lentamente, haciendo eco en su habitación, el caos más aborrecible.
Una ventana medio abierta delata las prisas de Diana por salir. Un ruido traicionero, un golpe sórdido. La ventana golpeando la pared.

Las 7 y media. Por la calle Delfos corre una sombra jadeante y apurada. Es Diana, y está de los nervios...
En diez minutos sale su bus; y aún tiene que prepararlo todo y arreglarse, y lo peor: trepar por la ventana, ah, y sin hacer ruido. De locos.

Sube rápidamente por las tuberías y aterriza en su habitación. Lo recoge todo e inoportuna como siempre, abre la puerta su madre.
- Diana, veo que te encanta hacer ruido.
- Se me han caído los libros, mamá. 
- Bueno, vale, no te da tiempo a desayunar, ¿lo sabes no?

Pasa de contestar. Es raro, su madre nunca sospecha nada. 
Da media vuelta y se va, dejando a Diana con sus "ruidos", mientras ésta coge su móvil y teclea lo más rápido posible un sms a su amiga Katia: "dime que las tienes, por favor"
Guarda el móvil y corre hacia la calle, el bus acaba de llegar, justo a tiempo.
Le enseña una tarjeta al conductor y se va al asiento más alejado. 
Enciende el ipod y se sumerge en sus pensamientos, suena Lucky, de Jason Mraz, mientras, con los nervios a flor de piel, susurra débilmente...
- sí, suerte es lo que necesito yo.

9 comentarios:

  1. muy bueno yonka! me gusta, a ver si esta vez hay suerte!!! :)

    ResponderEliminar
  2. Qué ganassss de saber que le pasa a mi hija jajajajajaja

    ResponderEliminar
  3. Me gusta este blog, me parece que me quedo :)
    Un beso

    ResponderEliminar
  4. me re gusto la historia, esta buena por ahora, la seguire leyendo :) quisiera saber como pones ese globito junto con los comentarios, por favor si podes contestame, gracias!

    ResponderEliminar
  5. y qué más, qué más? jejeej
    un poco de suerte todas las mañanas no vendría mal :)

    ResponderEliminar